Palabras de afirmación (1/5)

Cuando mi marido se va de viaje, suele dejarme pequeñas notitas escondidas por toda la casa con mensajes afectuosos,  expresando lo mucho que me echará de menos, o lo muy impaciente que está por regresar. Me encanta. A muchos nos gusta escuchar lo bien que hacemos nuestro trabajo, lo agradecido que se siente el otro por lo que hemos hecho o los ánimos que nos da nuestra pareja. Es la verdad. Las palabras son una extensión del amor, el lenguaje del amor.

Algunos ejemplos de palabras afirmativas serían:

Alentadoras. Son importantes sobre todo en las áreas donde uno se siente inseguro o cuando se enfrenta a un desafío. Recuerdo una vez cómo mi marido dudaba mucho si presentar un proyecto a un concurso, pero yo enseguida le animé. Él no veía muchas posibilidades de ganarlo, pero se presentó y lo consiguió. El hecho de que yo estaba alentándole con mis palabras de confianza le empujó a enfrentarse a este desafío “¡estoy segura cariño de que vas presentar un proyecto estupendo!”.

Humildes. Pocas veces pensamos de qué manera comunicamos las cosas, y la verdad es que es muy importante. Si no cuidamos nuestro lenguaje, muchos deseos y peticiones se pueden convertir o sonar como una demanda. Por ejemplo, una petición con amor: “llego tarde y no me da tiempo a preparar la cena, ¿podrías cocinar ese plato que se te da tan bien?”. Frente a ello, una demanda que rompe la intimidad y la ternura: “¡por una vez podrías cocinar tu!”.

Bondadosas. Reconozco que soy una de esas personas que muchas veces habla antes de pensar. Me queda mucho por aprender y me resulta difícil, pero lo veo imprescindible para una buena relación. Estoy ahora aprendiendo a cómo construir las frases expresando el “yo”: “me siento sola cuando trabajas tantas horas” (denotando tristeza); en lugar del “tú”: “siempre trabajas muchas horas y llegas muy tarde para cenar” (expresando reproche). Si utilizamos nuestros sentimientos y empatía para comunicarnos creamos intimidad y ternura en vez de enojo y frustración.

Independientemente de si las palabras afirmativas son vuestra forma principal de transmitiros amor, merece la pena revisar vuestro lenguaje hablado de vez en cuando y “filtrar” todo lo que no exprese amor. Estamos acostumbrados a comentar, contestar y dar opiniones constantemente a lo largo del día. Muchos, como yo, hablamos antes de pensar. Pero tenemos que darnos cuenta de que lo que sale de nuestras bocas tiene mucho poder. Puede ser un arma destructiva o una herramienta imprescindible para expresar nuestro cariño, respeto y amor.

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Articulo inspirado en el libro “Los cinco lenguajes del amor” (Gary Chapman)
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