¿Necesita regalos el amor? (3/5)

Recuerdo cuando en nuestro primer año de casados mi marido me preparó una sorpresa maravillosa el día de San Valentín. Precisamente ese día íbamos a pasarlo separados por circunstancias externas. En principio yo no le daba mucha importancia… ¿no es una fecha demasiado comercial? Pero al acercarse el día me daba cuenta de que iba a ser un poco triste, por muy comercial que fuera, al tener que estar yo sola en casa sin regalo ni celebración.

Ese día mi marido me llamó desde fuera diciendo que él igual que yo se sentía triste y que el año que viene planearíamos algo especial. Aquella noche trabajé hasta muy tarde y regresaba a casa con pocas ganas. Al salir del ascensor me asusté al ver que en la puerta había una nota pegada. Me acerqué y leí un mensaje: “pasa dentro cariño, te estoy esperando”… ¡No os podéis imaginar la emoción y al mismo tiempo la perplejidad que me provocó! No me lo creía. Mi marido había conseguido regresar a tiempo, y estaba esperándome con una cena con velas en nuestro salón.

Lo que pasó ese día es que él me habló con el lenguaje del amor regalándome su tiempo, su esfuerzo (tuvo que conducir muchas horas con mucha lluvia) para poder estar conmigo. Es lo que más le importaba, regalarse a sí mismo. Me hizo sentir muy amada y emocionada. No os cuento más…

“En el corazón del amor está el espíritu de dar”

Un regalo puede tener muchas formas. Puede ser una cosa muy costosa o gratuita, hecha por ti, algo personal… De cualquier modo es un símbolo visual del amor. Un recuerdo que, aunque no se llegue a utilizar, se guarda con mucho cariño porque nos recuerda el amor de la persona que nos lo regaló. Es un símbolo que indica que hay alguien que te valora mucho porque ha dedicado su tiempo y esfuerzo pensando en ti.

También es cierto que hay personas a las que no les importan mucho esos símbolos visuales del amor. A lo mejor tu esposo/a no le da mucha importancia al concepto de regalar. Sea como fuera, si no estás seguro de si tu pareja habla ese lenguaje, para asegurarse hazte algunas preguntas; por ejemplo: ¿cuanto tiempo hace que no le regalas algo? O escucha con atención si a lo mejor últimamente está pronunciando algunos deseos con frecuencia. Puede que sean las pistas que os animen a expresar vuestro cariño.

Me pasó a mi. Nunca le di mucha importancia a los regalos, pero con mi marido he descubierto que es un gesto muy poderoso. Me hizo sentir muy amada, marcando mi primer año de casada con mucha fuerza gracias a ese regalo que nunca se me olvidará…

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Articulo inspirado en el libro “Los cinco lenguajes del amor” (Gary Chapman)
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