Crazy stupid love

La película narra varias historias sobre las relaciones y todos los matices que las rodean. En la historia principal, Cal y Emily están pasando por una crisis y vemos como poco a poco se enfrentan a su realidad.

El protagonista recibe una lección importante: hombre, marido y amante son los tres papeles inseparables que debe cumplir él para tener un matrimonio feliz.

 Creía que lo había hecho todo bien. Casarme, tener hijos y una casa.

La desconexión y el tiempo perdido van a pasar factura en la recuperación del matrimonio, que será un camino largo y doloroso, aunque los codirectores de la película lo han presentado de una forma cómica con un desenlace muy divertido.

Nos puede pasar a todos. Con el tiempo nos acomodamos a lo que ya tenemos y nos dejamos llevar, flotar, sin poner rumbo a nuestras vidas juntos. Los protagonistas se dan cuenta del fallo y se plantean la pregunta ya desde el inicio de la ruptura.

  No sé cuando dejamos de ser nosotros… ¿lo recuerdas tu?

Aunque claramente la crisis matrimonial está provocada por los dos, la película se centra en el papel del hombre. Creemos que quizás al enfocar demasiado (casi toda) la historia en los fallos del marido, se debilita injustamente el papel masculino. Algo por otra parte bastante común en el cine de hoy en día.

La intencionalidad y el trabajo por parte de los dos son ingredientes fundamentales en una relación. Dedicamos mucho tiempo, dinero y esfuerzo a las cosas que valoramos (educación, carreras, salud, economía) pero… ¿y nuestros matrimonios, los vivimos con propósito?

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