Ático sin ascensor

Ruth y Alex, un matrimonio que llevan casados más de 40 años, representan una pareja que nos encantaría ser a todos. Un amor que se refleja en muchos detalles: el interés que tiene siempre el uno por el otro, el cariño constante, la conexión y comunicación, el apoyo, la amistad que tienen… A pesar de los años y de los muchos problemas y contratiempos en sus vidas, los dos han conseguido construir una relación firme y auténtica.

 Solo quiero una cosa. Lo mejor para ti… para nosotros.

Destaca la singularidad de los protagonistas. Ambos son personas independientes, que no van con la moda sino que siempre son fieles a sus ideas y creencias. Un ejemplo de personas íntegras, perfectamente realizadas en su matrimonio.

Hace tiempo que no veíamos una película que nos dejara tan buen sabor de boca. Es tierna, sentimental y muy cercana, con la que se puede disfrutar y reflexionar sobre el amor, pero que no roza la ñoñería. Nos encantaron los actores y su estilo teatral. En cierto modo mantiene algún parecido a las películas de Woody Allen.

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