A dos pasos del amor

Las recientes críticas hacia la reina Letizia respecto al incidente de la foto de sus hijas con su abuela, me llevaron a la reflexionar sobre la importancia del carácter en nuestras vidas. Creo que en la sociedad de hoy en día damos demasiada importancia a nuestras carreras, competencias, títulos y éxitos, y muy poca a nuestro carácter. En realidad tus actos y comportamientos, que son consecuencia de tu carácter, van a ser imitados, y esto los padres lo saben mejor que nadie. Nuestros comportamientos crean y son parte de nuestra cultura. 

Según los grandes emprendedores, carácter y personalidad influyen mucho en el trabajo y sobre todo en una feliz convivencia. En otras palabras, tu éxito profesional aumentará en la medida en que hagas el esfuerzo de formar tu carácter y crecer como persona.

De hecho según los expertos en el mercado laboral estadounidense, la nueva tendencia es que a la hora de contratar a un candidato los responsables están mucho más interesados en conocer a la persona, su carácter y personalidad, que sus títulos, carreras o premios. En realidad es un criterio que tiene mucho sentido porque al final lo que va a tener un impacto más directo en el ambiente diario e inmediato de una empresa son las personas y sus caracteres.

Esta misma importancia de nuestra personalidad y carácter en el trabajo debe trasladarse a la vida en pareja. El saber quiénes somos, formarnos y profundizar en nuestros fuertes y talentos nos ayuda a convertirnos en personas que aprenden a convivir y amar. Personalmente no tengo duda alguna de que haber trabajado en todos estos aspectos de mi desarrollo personal fueron clave para encontrar a la persona de quién me enamoré y que hoy es mi marido. 

Hoy en día informarnos no nos supone dificultad ninguna. A un click tenemos toda la información del mundo. Lo que sí nos cuesta más, y ya no apetece tanto, es profundizar en los temas, contrastar las fuentes y formarnos. Supongo que en nuestros tiempos es algo habitual y a mi también me pasa. Tenemos más información, estímulos y opciones que nunca, y en muchas ocasiones nos conformamos ya con ese “ruido de abundancia” que nos rodea. Lo que más cuesta es pararse y tomar realmente tiempo para aprender bien y profundizar en lo que nos interesa.

 Hay mucha información y poca formaciónEnrique Rojas

Es muy fácil contestar enseguida o dar al “me gusta” o a “reenviar” a todo lo que nos llegue. Pero quizás lo que habla más que las palabras y mensajes instantáneos son nuestras actitudes y comportamientos, que al final reflejan realmente quiénes somos. Nuestro carácter.

Os voy a dar 3 áreas de nuestra vida cotidiana donde impactamos e influenciamos con nuestro carácter, con el quiénes somos:

  1. Impacto en la sociedad. El ejemplo que damos todos los días en todas las comunidades en que vivimos (trabajo, ocio, casa).
  2. Importancia en la educación. Nuestras carreras, y después nuestras vidas laborales.
  3. Influencia en las relaciones y sobre todo en la más importante, el matrimonio.

Hay dos pasos imprescindibles en el camino hacía el amor: el autoconocimiento y la autoposesión. En otras palabras, hace falta conocernos a nosotros mismos, hacer ese difícil y a veces largo trabajo de preguntarnos por quiénes somos, nuestros deseos, gustos o metas, y luego formarnos para tener los medios para poder gestionar nuestras vidas con firmeza y libertad.

 El crecimiento personal va antes que la felicidad en el matrimonioHenry Cloud

El autoconocimiento puede ser un paso difícil y doloroso. Puede que necesitemos ayuda de un especialista, un mentor o de amigos de confianza. Es duro porque a lo mejor tardarás tiempo en descubrir quién eres, y te enfrentarás a cosas que no esperabas o no te gustan.

Una vez emprendemos el camino del autoconocimiento, lo que sigue es el segundo paso: la autoposesión, el tomar las riendas de tu vida.

Hace poco mi mejor amiga me contaba que había decidido hacer cambios en su vida para gestionarse mejor y tener más tiempo para los amigos y para su formación. Y lo primero lo que hizo fue vender su tele. Lleva ya unas semanas sin ella y se quedó asombrada de la cantidad de tiempo de que dispone y el aumento en la productividad. Está encantada con el cambio. Es un ejemplo de cómo uno puede dar pasos decisivos en su vida y no dejarse llevar por las circunstancias.

Tener tiempo para formarte en las virtudes y hacerte dueño de tus decisiones te ayudará a formar tu carácter para poder ser una persona más firme, íntegra y libre. Si nos falta la referencia de valores y creencias es muy fácil que nos perdamos en nuestros vicios y transitemos por caminos no deseados.

Por eso, para llegar a vivir mejor y sobre todo amar mejor, la formación de nuestro carácter debería ser la prioridad máxima en nuestras vidas.

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2 comentarios

  • Jaime
    21/05/2018 14:23

    Autoconocimiento y autoposesion… creo que el primero es el más difícil, porque te enfrentas al ti mismo sin careta, y eso es muy difícil.
    Pero la autoposesion tiene que ser también muy complicada, porque supone dejar atrás los malos hábitos que uno tiene!!
    Enhorabuena por el post, hace pensar!!!

    • Monika
      21/05/2018 20:28

      ¡Gracias Jaime! Un beso;-)

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